Máquinas de copias de llaves en supermercados: ¿amenaza real o competencia irrelevante para los cerrajeros?
Keybot, KeyMe y similares ya están en más de 800 puntos de venta en España. Los cerrajeros responden con valor añadido que las máquinas no pueden ofrecer.
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Las máquinas automáticas de duplicado de llaves —quioscos de autoservicio instalados en la entrada de supermercados, ferreterías y grandes almacenes— llevan cinco años creciendo en España. En 2026, hay más de 820 terminales operativos en el país, principalmente de las marcas Keybot (española) y KeyMe (estadounidense). Juntas capturan ya el 12% del mercado de duplicado de llaves convencionales en valor, según datos de la asociación AECOR.
Qué pueden hacer estas máquinas (y qué no)
Las máquinas automáticas son capaces de duplicar eficientemente llaves de perfil estándar sin protección de copia: llaves de vivienda convencionales, llaves de automóvil mecánicas, llaves de buzón. El proceso toma entre 90 segundos y 3 minutos y cuesta entre 3 y 8 euros, significativamente menos que en un taller.
Lo que no pueden duplicar: llaves con perfil de seguridad patentado (EVVA, Mul-T-Lock, ASSA ABLOY Protec2), llaves de caja fuerte, llaves con chip electrónico o transponder, y llaves de cerraduras de alta seguridad con certificado de copia restringida. Este segmento —que representa el 68% del valor del mercado de duplicado— permanece exclusivamente en manos de cerrajeros profesionales.
La estrategia de respuesta del sector
La recomendación de AECOR a sus socios es clara: migrar activamente a sus clientes hacia cerraduras con llave de perfil de seguridad patentado, que generan fidelización y recurrencia de visita al taller para cualquier copia futura. Un cliente con cerradura EVVA siempre volverá a su cerrajero de confianza.