El garaje, el punto débil de tu hogar: qué cerraduras están homologadas y cuáles no
Los datos del Ministerio del Interior revelan que el garaje supera a la puerta principal como punto de entrada preferido por los ladrones.
Los últimos datos del Ministerio del Interior sobre criminalidad revelan un dato que sorprende a muchos propietarios: el 38% de los robos con fuerza en domicilios se producen a través del garaje, superando por primera vez a la puerta de entrada principal. La razón es sencilla: mientras las puertas de piso llevan décadas mejorando en seguridad, las puertas de garaje han evolucionado mucho menos.
Por qué el garaje es tan vulnerable
La mayoría de los motores de puerta de garaje seccional o basculante del parque español tienen entre 10 y 20 años de antigüedad y utilizan códigos de apertura fijos de 8 a 12 bits, susceptibles de ser capturados y replicados con dispositivos de radiofrecuencia económicos disponibles en internet. Además, los cierres mecánicos de estas puertas raramente superan la clase 2 de la EN 1627.
Qué soluciones existen
Los fabricantes de motorización como Somfy, Hormann y Nice ofrecen ya motores con tecnología de código rodante (rolling code) o cifrado AES-128 que eliminan el riesgo de captura de señal. El coste de sustitución de motor oscila entre 400 y 900 euros instalado.
Para la parte mecánica, la instalación de una cerradura de seguridad adicional en el centro del panel, homologada según EN 1303 clase 6, añade una barrera extra que obliga a un ataque ruidoso y prolongado. Modelos como el ASSA ABLOY 780 o el Mul-T-Lock Junior+ son compatibles con la mayoría de puertas seccionales.