Cambiar el cilindro de una cerradura de perfil europeo es probablemente la operación de mantenimiento más rentable que puedes hacer en tu hogar. El proceso no requiere ninguna herramienta especial, no tarda más de 15 minutos la primera vez, y te ahorra entre 60 y 120 euros de mano de obra de cerrajero. Este tutorial cubre el 90% de las cerraduras instaladas en España: las de perfil europeo con cilindro desmontable.
Importante: este tutorial es válido para cerraduras de embutir (las más comunes en puertas de madera o metalicas de edificios residenciales) con cilindro de perfil europeo estándar (doble o media). No es aplicable a cerraduras multipunto de embutir profundo, cerraduras de caja empotrada antigua, ni a cerraduras electrónicas integradas. Si tienes dudas sobre el tipo de tu cerradura, consulta con un profesional antes de proceder.
Materiales necesarios
Necesitarás: un destornillador de estrella (Phillips PH2), la llave original de la cerradura actual, el cilindro nuevo del mismo tamaño (mide la longitud de tu cilindro actual antes de comprarlo: la medida es la suma de ambos lados, por ejemplo 30/30 o 40/35), y un calibre (no imprescindible, pero útil para asegurarte de comprar el cilindro correcto).
Paso 1: Localiza el tornillo de fijación del cilindro
Con la puerta abierta y desde el lado interior, mira la plancha frontal de la cerradura (la placa metálica rectangular que va al canto de la puerta). Verás un tornillo o dos tornillos de fijación. En la mayoría de cerraduras modernas es un único tornillo Phillips de M5 que atraviesa la plancha y entra en el extremo del cilindro. Afloja este tornillo hasta que el cilindro pueda moverse libremente, pero no lo retires del todo.
Paso 2: Desbloquea el seguro de retención
Introduce la llave en el cilindro y gírala aproximadamente 10-15 grados (equivalente a la posición de apertura parcial, no completa). Este giro es el que desactiva el seguro mecánico que impide extraer el cilindro en reposo. En algunos modelos más antiguos puede ser necesario girar hasta 30-45 grados.
Paso 3: Extrae el cilindro
Mantén la llave girada y, con la otra mano, tira del cuerpo del cilindro hacia afuera (hacia el lado exterior de la puerta). El cilindro debería deslizarse hacia fuera sin resistencia. Si no sale, verifica que el tornillo de fijación está suficientemente aflojado y que la llave sigue girada. Nunca fuerces: un cilindro atascado suele indicar que el tornillo no está completamente suelto.
Paso 4: Instala el cilindro nuevo
Introduce el nuevo cilindro (con su llave) en el orificio de la cerradura. Asegúrate de que la "espiga" metálica (la palanca pequeña que sale del cilindro y actúa sobre el mecanismo de la cerradura) queda orientada hacia abajo (o en la posición en la que estaba la del cilindro original). Gira ligeramente la llave nueva para que la espiga entre en el alojamiento del mecanismo de la cerradura. Empuja hasta que el cilindro quede a ras de la plancha o ligeramente retranqueado.
Paso 5: Fija y comprueba
Aprieta el tornillo de fijación de la plancha hasta que quede firme pero sin excesiva fuerza (no uses herramientas de impacto: podría dañar el cilindro). Prueba la apertura y el cierre varias veces con la puerta abierta antes de cerrarla. Comprueba que la llave gira suavemente en todas las posiciones. Si todo funciona correctamente, ¡has terminado!
Errores más comunes
El error más frecuente es comprar un cilindro del tamaño incorrecto. Si el cilindro es demasiado largo, sobresaldrá de la plancha y será fácilmente atacable con alicates. Si es demasiado corto, no alcanzará a la plancha y quedará inseguro. Mide siempre el cilindro existente antes de comprarlo. El segundo error es usar WD-40 para facilitar la extracción: este producto daña los mecanismos de precisión de los cilindros modernos. Si el cilindro está atascado, usa espray de silicona.


