Los cerrajeros de urgencia piden una regulación de tarifas específica para el mes de agosto
Las principales asociaciones del sector reclaman topes claros a los recargos estivales y listas de precios públicas ante el aumento previsto de quejas por aperturas de emergencia durante las vacaciones.
Con agosto a la vuelta de la esquina, las principales asociaciones de cerrajería de urgencia han elevado al Ministerio de Consumo una petición conjunta para que se apruebe una regulación de tarifas específica para el mes de agosto, el periodo del año en el que se concentran tanto el mayor número de avisos de emergencia como el grueso de las reclamaciones por precios desproporcionados.
Agosto, el mes de mayor riesgo para el consumidor
Según los datos del sector, el volumen de avisos de apertura de emergencia se duplica durante agosto respecto a la media anual, coincidiendo con el periodo vacacional y el cierre de muchas cerrajerías de barrio, lo que deja el mercado en manos casi exclusivamente de los servicios de urgencia 24 horas. "Es precisamente en ese contexto donde florecen los precios abusivos: menos competencia, más urgencia por parte del cliente y, en muchos casos, menos capacidad de comparar opciones", explica Joaquín Salas, portavoz de una de las federaciones que ha firmado la petición.
La propia normativa de tarifas aprobada hace meses, que ya logró reducir de forma notable el intrusismo en el sector —tal y como recogía este periódico en el reportaje "El intrusismo en cerrajería de urgencia cae un 18% tras la nueva regulación de tarifas"—, no contempla un régimen diferenciado para los meses de máxima demanda, algo que el sector considera ahora un vacío que conviene cerrar antes del verano.
Qué piden exactamente las asociaciones
La propuesta remitida a la Administración se concreta en tres medidas. La primera es un tope porcentual a los recargos por horario nocturno, festivo o de alta demanda, que quedarían limitados a un máximo combinado del 60% sobre la tarifa base, frente a recargos que hoy en algunos casos superan el 150% sin justificación aparente. La segunda es la obligación de que toda empresa de cerrajería de urgencia publique en su web y en el lugar de atención telefónica una lista de precios orientativos actualizada, incluyendo los recargos aplicables según día y hora.
La tercera medida, y la que más respaldo ha recibido entre los propios profesionales, es la exigencia de un presupuesto por escrito antes de iniciar cualquier intervención, enviado por SMS o aplicación de mensajería, que el cliente pueda aceptar o rechazar sin coste antes de que el cerrajero comience a trabajar. "No se trata de limitar lo que cobra el profesional por un trabajo legítimo, sino de que el cliente sepa desde el primer minuto a qué se enfrenta", matiza Salas.
La OCU respalda la propuesta con matices
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha mostrado su respaldo a la iniciativa, aunque pide que la futura norma incluya también un mecanismo de sanción rápida para las empresas que incumplan la obligación de presupuesto previo. "De poco sirve fijar un tope de precios si luego no hay manera de que el consumidor reclame ni de que la Administración actúe con celeridad", señala un portavoz de la organización, que recuerda que cada verano reciben cientos de quejas relacionadas con facturas de cerrajería que superan los 300€ por una apertura simple.
Desde el Ministerio no se ha fijado todavía un calendario para estudiar la propuesta, aunque fuentes del sector confían en que, dada la proximidad del periodo estival, se adopten al menos medidas provisionales de carácter informativo antes de que comience agosto.